Me siento destruido, siento que ya no escapo, mis uñas están en las últimas de tanto rasguñar las paredes, quiero escapar, escapar de mí, de ellos, del mundo, lo siento todo perdido, una desesperanza que me atormenta. Me tomé unas copas, no creo haberme excedido, espero haberlo dejado todo en el olvido, no eres tú, eres yo, somos el mismo e igual nos separamos, somos el monstruo en cada armario, en casa repisa, esa sombra sobre las cornisas, un hombre, un niño, un bebé, no lo sé, ni me enteré, llegué tarde a la sesión de auto definición, y lo siento, pero no sé quién soy, ni para dónde voy, grito, grito, grito, nadie responde, entonces, repito, grito, grito, grito, ¿Alguien me oye? Lo siento, se nos acabó el peyote. Regaleme 5 más de ron. Lo siento, no puedo. Entonces un guaro. Está bien, serán 3. Me parece perfecto, una bebida de casa, una muestra de cariño, unas perdidas y ardor en la garganta. Lo saboreo, me gusta, vuelvo tomar, me encanta, repito y ahora lo amo, que bello que ...
Opiniones críticas sobre la agenda política del país, cuentos, escritos y ensayos sobre los temas de actualidad.