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Tranquilo, no se te nota

Conocer a alguien siempre presupone enfrentarnos de una u otra manera a nuestros miedos e inseguridades, a experimentar nuestras habilidades sociales y dar a conocernos tal como somos, incluso un poquito más llamativos o interesantes, porque no. Tras iniciar una conversación con un desconocido y poner en práctica nuestras tácticas, se hacen preguntas sobre todo a son de mantener la conversación viva, y al mismo tiempo se analiza todo lo que nuestro cuerpo también intenta decir consciente o inconscientemente, algunos gestos, miradas o risas nerviosas dan pie para que con cierta curiosidad pregunten a manera de eufemismo "¿Que te gusta?" y tú responder pretendiendo no comprender la pregunta, mientras insisten y van al grano para saber si eres gay o bisexual. Puedes responder con total tranquilidad esta pregunta, en caso que lo seas, afirmativamente. Pero muy rara vez las preguntas o condescendencia se detienen allí, y desde la última vez ...

Cian y la pantalla [1/2]

El pulso de su mano sostenía el celular con la cámara frontal encendida, para sonreír sin convicción junto a los demás, engañándose a sí mismo mientras fingía una alegría inexistente. Foto tomada y guardaba. La fiesta avanzaba con la luna, él se había resignado a su determinación de no bailar, esperando en vano una última voz que lo motivara a abandonar su inercia. La observaba mientras disfrutaba la música, reprochándose no haber tenido el valor para invitarla a un merengue; su orgullo, la ansiedad social y el miedo a los comentarios intempestivos lo habían cohibido en su iniciativa y lo habían relegado al sedentarismo. Sintió la necesidad de subir la foto tomada, etiquetando a los desconocidos que aparecían. Buscó su mirada aunque no logró que coincidieran, la noche pasó de largo y con ella la impotencia de no tener el coraje para recordarle lo bonito de su vestido cian. Al siguiente día de esa noche agridulce en la había querido sentirse bien por compromiso, sus padres le reclama...

Indignación en la era de narciso

No me da pena decir que estamos inscritos en un trópico de indignación. Como aquel rincón de la tierra, la era de la información es parcela fértil para que todo nos indigne. Estamos obsesionados con las enfermedades. Despreciamos el machismo estructural cada que podemos, desnudamos los actos machistas que navegan en mares de impunidad cuando estalla en la opinión pública un feminicidio. Llueve a cántaros la rabia cuando alguna ONG publica un informe de la deplorable  situación de este o aquel ecosistema. ¡Excelente! Pues no, porque eso no logra más que crear un cúmulo de indignados e indignadas inservibles. No me parece excelente abarrotar la conciencia colectiva de bravura por consecuencias y no por causas. Hipócrates consignó que antes de tratar a un enfermo hay que cuestionarme si esta dispuesto a abandonar las prácticas que lo tienen sumido en su dolencia. Pregunto ¿estamos dispuestos a abandonar l...

Indignación en la era de narciso

No me da pena decir que estamos inscritos en un trópico de indignación. Como aquel rincón de la tierra, la era de la información es parcela fértil para que todo nos indigne. Estamos obsesionados con las enfermedades. Despreciamos el machismo estructural cada que podemos, desnudamos los actos machistas que navegan en mares de impunidad cuando estalla en la opinión pública un feminicidio. Llueve a cántaros la rabia cuando alguna ONG publica un informe de la deplorable  situación de este o aquel ecosistema. ¡Excelente! Pues no, porque eso no logra más que crear un cúmulo de indignados e indignadas inservibles. No me parece excelente abarrotar la conciencia colectiva de bravura por consecuencias y no por causas. Hipócrates consignó que antes de tratar a un enfermo hay que cuestionarme si esta dispuesto a abandonar las prácticas que lo tienen sumido en su dolencia. Pregunto ¿estamos dispuestos a abandonar l...

Lo que esperamos de la Corte en el caso Uribe

Tras más de un año de que la corte haya llamado por primera vez a indagatoria al senador y expresidente Álvaro Uribe y que su defensa haya emprendido toda una serie de maniobras dilatorias con el fin de pedir la nulidad del proceso, la sala de instrucción penal de la corte suprema fijó el 8 de octubre como el día en que el senador Uribe tendrá que rendir cuentas sobre el proceso que se lleva adelantando en su contra por los delitos de fraude procesal y soborno. Fueron muchos los factores que retrasaron la fecha de la indagatoria. Hubo varios recursos legales presentados por las partes, y cursaron 2 recusaciones en contra de los magistrados que llevaban el proceso. Hoy los colombianos estamos a la expectativa de lo que ocurra en la indagatoria, pues ahora sigue una decisión más difícil para la corte, la de si llama o no a juicio al senador Uribe. La decisión es especialmente complicada por las repercusiones políticas que puede generar dicha medida, pues ya es bien conocida la gran ...

Gobierno y Casino

La vida se me estaba arruinando. El gobierno había virado hacia el estado de sitio y la revista que había fundado estaba amenazada por incitar alteraciones al orden público. De las diez veces que nos mandaron memorandos oficiales que amenazaban con el cierre, nueve las había tomado a mal, mi semblante lucia acongojado y la marea picada por la preocupación siempre me dejaba en el bar de la cuadra, con dos cervezas fuertes de mi lado y unas cuantas tertulias con los pocos obreros que me reconocían tras mis gafas de sol y mi cachucha. Solo en esta última me percaté de que la preocupación que siempre me caí encima era inútil. Le estaba metiendo mucha cabeza. Tantas amenazas de censura eran más bien un premio a la honestidad y la transparencia, un elogio al cinismo y acidez que son inherentes a la sátira política decente. Esta vez podía gastar los pesos de las cervezas en algo más, hoy quería celebrar. Raro también, porque la mayoría de las botellas se destapan a nombre del triunfo y no de...

Hoy decidí salir sin miedo

Hoy decidí salir sin miedo,  sin observar a mi rededor con el temor de una posible persecución, cubierta de rosa en un vestido que se movía junto a las olas del viento tanto como las hojas lo hacen cuando el vendaval se aproxima. Hoy decidí sentirme libre y caminar tranquilamente, soltarme el cabello rizado y dejarlo disfrutar del aire no tan puro, pero finalmente aire; lastimosamente, mi decisión no es suficiente para que lo pueda ejecutar satisfactoriamente. Lo hice, pero ellos tomaron la verdadera decisión por mí, ellos me arrebataron el rosa de mi vestido y lo convirtieron en un negro profundo, ellos me acorralaron y me quitaron mi pureza, me robaron mi libertad con violencia y fuerza, me tocaron la tez tan fuerte que sus dedos aún se marcan en mi piel y siento mi alma desgarrada de tanto dolor que me causaron. Día tras día cientos de mujeres tienen que convivir con esta situación tan solo en Bogotá, el lugar que refleja la verdadera realidad del país. Según Medicina Legal...