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Síndrome de abstinencia

Ay, corazón! Tu rostro se difumina cada vez más. No puedo verte con claridad, y tus recuerdos me resultan poco a poco más imprecisos. ¿Acaso es esto el olvido? Me niego a creer que tan anhelado acto se reduzca a no poder contar tus lunares en mi mente como solía hacerlo cuando empecé a sentir que la vida se me caía a pedazos por la ausencia tuya. El olvido debe ser más, lo sé. Espero que lo sea. Porque si se reduce a la incapacidad de recordarte con la inmensa precisión con la que tu imagen me asaltaba al inicio, tendré que aprender a convivir, eternamente, con el dolor que dejaste en mis labios. ¿De que sirve olvidar los detalles si la escencia sigue clavada en el pecho? ¿Está clavada en el pecho, primero que todo? En medio de las florituras literarias no hemos podido aceptar que el amor no es más que una reacción química (cerebral, por demás) y el desamor, por consiguiente, el síndrome de abstinencia. No eres mi amor, en todo caso: eres quien me lo produjo, y esto explica por qué no...

Un poema inesperado de un científico comprometido

La poesía victoriana del siglo XIX se caracterizó por tener temáticas sociales y políticas, anteponiéndose al general desinterés que existía en los poetas románticos hacia la sociedad y sus problemáticas. Igualmente, el siglo XIX vio nacer a un creciente número de mujeres poetas, que se resistían a sucumbir a las desigualdades de género y que encontraron en la literatura un medio para alzar su voz. De ésta época datan también algunas de las primeras revueltas feministas, enmarcadas en aquello que hoy se conoce como el “feminismo de primera ola” y centradas en la obtención de derechos civiles y en la importancia del deseo sexual femenino. La estructura patriarcal de la academia y los comportamientos machistas al interior de la misma, al igual que hoy, eran recurrentes y se encontraban normalizados culturalmente. En “Lectures to Women on Physical Science”, Maxwell denuncia un caso de acoso sexual y critica, con genial sátira, el proceder de cientos de académicos y su p...

EL TRIBUNO DEL PUEBLO

"Cercano está el momento en que veremos si el pueblo manda, si el pueblo ordena, si el pueblo es el pueblo y no una multitud anónima de siervos" Gaitán no vale por su muerte, vale por sus tesis que a día de hoy aún describen magistralmente el escenario nacional, teniendo en estos tiempos más vigencia que nunca. Se ha dicho de la doctrina gaitanista muy poco, en cambio, se ha hablado mucho de su muerte y de cómo esta redirigió el rumbo del país. En el presente escrito se pretende resaltar su lectura del país y la fuerza de sus ideas. A diferencia de sus contemporáneos, conservadores y liberales, Gaitán no se centró en el país político que con tanta avidez intelectual y avaricia política manejaban los caciques de ambos partidos, el caudillo se enfocó en las necesidades que atormentaban al país Nacional, ese país que no había sido escuchado por la clase política que con artimañas subrepticias se aferraba al poder, aparentando superficialmente una preocupación por l...

Dos Poemas Para la Encerrona

Amaneció Encerrado  Amaneció, el viento sopló los pastos y los sacó del sopor, el rocio matutino los adornó, el sol siguió su ruta y las nubes se asomaron sin pena, nosotros y nosotras no; amanecimos en encierro, nos amaneció encerrado. Nos dimos cuenta de nuestros cuartos y nuestras casas, de sus muebles pacientes como lápidas, de sus ventanas frías y solitarias, quizás ya un poco sucias de lluvias del pasado que no les  limpiamos, perpetuas pantallas de un paisaje que poco veíamos y que hoy ya nos cansamos de ver, de las cocinas entregadas a grasas aferradas a sus baldosas, de su aire tan reconfortante ahora turbio y agobiante, nos dimos cuenta que podían ser un infierno, nos dimos cuenta también de quienes no las tienen, quizás nos dimos cuenta que en todo caso nunca tuvimos una pieza o una casa a la cual llamar hogar. Amaneció encerrado y nos dimos cuenta de la fragilidad de los días, del otro y la otra al lado, arriba o enf...

Escapo

Escapo, y escapo, y escapo, y escapo, y espaco. Lo he hecho tantas veces que ya perdió total sentido, el escapar se volvió una acción predecible para aquello que me acecha, los arboles ya son conocidos, y los caminos ya están exigiendo ser caminados, ya no es mi lugar seguro y solitario, ahora es un centro de reunión chirrete. Recuerdo aún cuando era un niño, normal, con colita de zorro y ojos de rana, normal como me decía mi mamá, corría por el parque con esos amigos que ahora me aconsejan una muerte rápida y sin dolor. El buen gesto nace de las épocas que hemos vivido. No sé si aún sigan siendo mis amigos, pero no quiero pensar que no lo son, y si no lo son prefiero no sentirlos, arrancarme los ojos y lo oídos para no verlos ni escucharlos nunca más. Seguía siendo un niño normal, recorriendo los mares rojos y los vientos enojados, escuchando a mi alrededor las melodías del barrio, buscando a mis amigos, corriendo con mi pelotica en las manos para jugar un juego que me inventé,...

LA LIBERTÉ ET LA MORT

¡De qué libertad son reclamantes, traidores! Sus heridos espíritus nunca han conocido el ala de mariposa blanca o el cabello incinerado debajo de un cielo de hielo. Juro a las brasas que ustedes jamás vieron palpitantes los sexos sin sentir una esfera equidistante en cada lugar de esas habitaciones blancas. ¡Fueron riqueza de tiranos!, y ustedes lo celebraron porque se sentían libres en el intercambio. ¡Ay de eso desechables hombres y mujeres, y de sus creencias que son como cortinas de metales negros! Cuando cae la noche ellos se refugian bajo la luz de unas velas benditas, con una mística que ocupa lentes y tinto hirviendo; así refuerzan sus creencias en lecturas bíblicas o en enciclopedias capitalizadas. ¡Qué más se puede esperar!, si a la larga todos son unos intelectuales a los que se les puede engañar y, sobre todo, usar como instrumentos de falsa libertad. ¡Qué gran mentira es esa, mentira de la sagrada contradicción en la moderna Judea! ¡Oh!, hermanes, en verdad l...

Káesimo día de cuarentena

Aunque una estricta y rigurosa formación científica- a la que yo mismo me he arrojado- me brutalice con frecuencia, hay pasos que no pueden ser sino magia, revelación o insurrección natural del orden, el cual pretendemos, en muchas ocasiones, embutirle a la naturaleza sin su consentimiento. Un rampante determinismo busca colarse en mi lente, abofetear sin un ápice de ternura a la belleza, decirme que no que no, que las casualidades no se dan, que eso fue que me estoy volviendo disléxico de mente y pensé en causalidad, no en casualidad. Bah, al diablo con la predictibilidad del mundo, hoy me asaltó lo improbable y quiero festejarlo. Córranse que viene cayendo una ligera anécdota. Cuidado. Siempre llega él en los momentos indicados, cuando estoy recogiendo mis partes o cuando las estoy dejando a un lado; viene con una potencia vital indescifrable, una urgencia de remolino que golpea y alivia. Hoy volví a leer a Julio, al Gran Cronopio, al gigantísmo monstruo de lo maravilloso q...