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Un poema inesperado de un científico comprometido


La poesía victoriana del siglo XIX se caracterizó por tener temáticas sociales y políticas, anteponiéndose al general desinterés que existía en los poetas románticos hacia la sociedad y sus problemáticas. Igualmente, el siglo XIX vio nacer a un creciente número de mujeres poetas, que se resistían a sucumbir a las desigualdades de género y que encontraron en la literatura un medio para alzar su voz. De ésta época datan también algunas de las primeras revueltas feministas, enmarcadas en aquello que hoy se conoce como el “feminismo de primera ola” y centradas en la obtención de derechos civiles y en la importancia del deseo sexual femenino. La estructura patriarcal de la academia y los comportamientos machistas al interior de la misma, al igual que hoy, eran recurrentes y se encontraban normalizados culturalmente. En “Lectures to Women on Physical Science”, Maxwell denuncia un caso de acoso sexual y critica, con genial sátira, el proceder de cientos de académicos y su patética sensación de superioridad.
Lectures to Women on Physical Science
I.
PLACE. -- A small alcove with dark curtains. The class consists of one member.
SUBJECT. -- Thomson’s Mirror Galvanometer.
The lamp-light falls on blackened walls,
And streams through narrow perforations,
The long beam trails o’er pasteboard scales,
With slow-decaying oscillations.
Flow, current, flow, set the quick light-spot flying,
Flow current, answer light-spot, flashing, quivering, dying,
O look! how queer! how thin and clear,
And thinner, clearer, sharper growing
The gliding fire! with central wire,
The fine degrees distinctly showing.
Swing, magnet, swing, advancing and receding,
Swing magnet! Answer dearest, What's your final reading?
O love! you fail to read the scale
Correct to tenths of a division.
To mirror heaven those eyes were given,
And not for methods of precision.
Break contact, break, set the free light-spot flying;
Break contact, rest thee, magnet, swinging, creeping, dying.
II.
Professor Chrschtschonovitsch, Ph.D., "On the C. G. S. system of Units."
Remarks submitted to the Lecturer by a student.
Prim Doctor of Philosophy
Front academic Heidelberg!
Your sum of vital energy
Is not the millionth of an erg.
Your liveliest motion might be reckoned At one-tenth metre in a second.
"The air," you said, in language fine,
Which scientific thought expresses,
"The air -- which with a megadyne,
On each square centimetre presses --
The air, and I may add the ocean,
Are nought but molecules in motion."
Atoms, you told me, were discrete,
Than you they could not be discreter,
Who know how many millions meet
Within a cubic millimetre.
They clash together as they fly,
But you! -- you cannot tell me why.
And when in tuning my guitar
The interval would not come right,
"This string," you said, "is strained too far,
’Tis forty dynes, at least too tight!"
And then you told me, as I sang,
What overtones were in my clang.
You gabbled on, but every phrase
Was stiff with scientific shoddy,
The only song you deigned to praise
Was "Gin a body meet a body,"
"And even there," you said, "collision
Was not described with due precision."
"In the invariable plane,
"You told me, "lay the impulsive couple."
You seized my hand -- you gave me pain,
By torsion of a wrist so supple;
You told me what that wrench would do, --
"’Twould set me twisting round a screw."
Were every hair of every tress
(Which you, no doubt, imagine mine),
Drawn towards you with its breaking stress --
A stress, say, of a megadyne,
That tension I would sooner suffer
Than meet again with such a duffer!
Cátedra a mujeres en ciencias físicas
I.
LUGAR.--Una alcoba pequeña con cortinas oscuras. La clase consiste de un miembro.
TEMA.--Galvanómetro de espejo de Thomson.
La luz de la lámpara cae sobre paredes oscurecidas,
Y fluye por estrechas perforaciones,
El largo rayo se encamina sobre escalas de cartón,
Con oscilaciones que decaen con lentitud.
Fluye, corriente, fluye, coloca al rápido punto luminoso a volar,
Fluye corriente, contesta punto luminoso, destellando, titiritando,
muriendo,
¡Oh mira! ¡Qué raro! qué delgado y claro
Y más delgado, despejado, filoso crecimiento
¡El fuego deslizando! con cable central
Mostrando distinguidamente los finos grados.
Balancéate, imán, balancéate, avanzando y retrocediendo,
¡Balancéate imán! Contesta, querido, ¿cuál es tu lectura final?
¡Oh amor! Fallas al leer la escala
Correcta a decenas de una división.
Para reflejar el cielo esos ojos fueron dados,
Y no para métodos de precisión.
Rómpete, contacto, rómpete, coloca el libre punto luminoso a volar;
Rómpete contacto, descansa, imán, balanceándote, gradualmente, muriendo.
II.
Profesor Chrschtschonovitsch, Ph.D., “Sobre el sistema gaussiano de unidades.”
Aclaraciones enviadas al profesor por una estudiante.
Mojigato doctor en filosofía
¡Frente académico Heidelberg!
Tu suma de energía vital
No es la millonésima de un erg.
Tu más vivo movimiento puede ser calculado
A una décima de metro por segundo.
“El aire,” dijiste, en lenguaje fino,
Que expresa científico pensar,
“El aire – que con una megadina,
Presiona sobre cada centímetro cuadrado –
El aire, y podría añadir el océano,
No son sino moléculas en movimiento.”
Los átomos, me dijiste, son discretos,
No podrían serlo más que tú,
Quién sabe cuántos millones se encuentran
Al interior de un mililitro cúbico.
Se estrellan juntos al volar,
¡Pero tú! – tú no puedes decirme por qué.
Y cuando al afinar mi guitarra
El intervalo no sonaba bien,
“Ésta cuerda,” dijiste, “está demasiado tensionada,
Éstas cuarenta dinas, ¡al menos muy apretada!"
Y luego me dijiste, mientras cantaba,
Qué tonos se encontraban en mi sonar.
Seguiste farfullando, pero cada frase
Estaba llena de científica basura
La única canción que te dignabas a aclamar
Era “Gin un cuerpo encuentra un cuerpo,”
“E incluso ahí,” dijiste, “la colisión
No fue descrita con debida precisión.”
“En el plano invariable,”
Me dijiste, “yace la pareja impulsiva.”
Agarraste mi mano – me causaste dolor,
Por la torsión de una muñeca tan flexible;
Me dijiste lo que ese fuerte dolor haría, –
Me pondría a girar como un tornillo.”
Estaba cada cabello de cada cabellera
(Tú, sin duda, imaginas la mía)
Dirigidos hacia ti con su rupturista tensión –
Una fuerza, digamos, de una megadina,
Sufriría primero yo
¡Antes de ver nuevamente a semejante zoquete!
Al principio se presenta a un catedrático pedante, que acusa a su estudiante de no ser capaz de realizar una lectura en el galvanómetro, instrumento que indica la presencia de corriente eléctrica al desviar un rayo de luz con un espejo. Acto seguido, el profesor procura conquistar a la estudiante desprestigiando su capacidad intelectual, reduciendo su valor a la belleza de sus ojos y estableciendo que los mismos no pueden dedicarse al quehacer científico. Luego, Maxwell presenta una serie de notas destinadas al profesor escritas por la estudiante, en las cuales se hace notar el repudio que éste genera en ella y, apropiándose de su jerga científica, lo ridiculiza hasta el cansancio. Con fuerte convicción la estudiante le comunica al profesor Chrschtschonovitsch que su energía vital es mínima (no corresponde ni siquiera a 10^-7 joules), su discreción nula y que él no le genera ningún tipo de atracción o admiración. La narración en verso que realiza Maxwell nos permite apreciar su sensibilidad social, reflejando la consciencia que poseía de su posición privilegiada como hombre y un hastío absoluto del típico comportamiento prejuicioso presentado por los académicos acosadores.
PD: Si alguien quiere ayudarme a revisar la traducción del poema se lo agradecería un montón, todavía estoy dudando con ciertas palabras.
La imagen puede contener: una persona, barba
Por: Daniel Camilo Fajardo.

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